jueves, 28 de mayo de 2015

DIARI SOBRE LA POR A LA MORT

“El que em fa por és formar part de la mort.”

Sí, és totalment cert. El moment en sí no em “preocupa”. Em preocupa el després. L’estar allà o així. Restaré immòbil durant tot el temps que durarà l’humanitat? Veuré la vida dels demés sense poder intervenir-hi? O tot es convertirà en obscuritat i negror i no seré res... un cúmul d’ossos... que esper que estiguin convertits en cendra! Tot allò que he estat em desapareixerà de mi?

La gent tindrà una visió de mi però no s’aproparà ni a la que tinc jo mateixa de mi ni a la que té la realitat de mi... Ningú sabrà qui sóc, ni a mi mateixa m’haurà donat temps a descobrir-ho. La realitat es quedarà amb el meu jo i sols ella ho sabrà, no ho compartirà perquè és impossible. Sèriament, em vull ver creure que no hi haurà res? En ocasions m’he volgut imaginar que la mort no existeix, el nostre ser decideix que ja ha estat el suficient temps dins aquell cos, passa per un període que nosaltres anomenem mort i així, de sobte, som el mateix ser però en un cos diferent, el que la gent anomena reencarnació, que a mi m’agrada anomenar-ho adopció de cossos... D’acord, però si jo fa 4000 anys vaig residir dins el cos d’una persona que no és o fou la que sóc ara, jo no tinc, malparlant, ni la punyetera idea d’un miserable segon d’aquella vida que vaig compartir amb aquell cos. I no és molt trist? Que jo el dia de demà sigui “una altra persona” i no en sàpiga res de mi mateixa que, encara que poc, sí que conec ara? Totes les coses bones, i totes les dolentes se n’aniran perquè sí? Perquè al cap i a la fi som un conjunt de cèl·lules que tenen una vida limitada i, tard o d’hora, totes moriran? Perquè la raó del néixer és morir? Em fa por, sí, em fa por formar part de la mort... ser una més de les que moren cada dia?
Cristina, ara t’he de fer una pregunta! A tu, no t’incomoda pensar això? Tot allò que només tu saps de tu una vegada moris desapareixerà! I no hi haurà res! Silenci i obscuritat, buit, pàgines en blanc. No sé, a pesar de que m’ho cregui i ho defensi, que després de la mort no hi ha res, vull imaginar-me un “postmortem” que de veritat em faci gaudir, i tingui certa tranquil·litat en el moment en que pensi que un dia arribarà el moment. Crec que anem construint la nostra vida així com ens agrada i no ens mereixem un final tan homogeni. Ara bé, els somnis, només són això, somnis... i la realitat és l’única que no marxa volant com un avió de paper...
‪#‎aslowthinking‬


domingo, 17 de mayo de 2015

FRAGMENTOS DE UN DIARIO sobre un problema con relaciones interpersonales

Por esta vez, pasaré de largo el proceso de profundización en algunas de las ideas. Trabajamos principalmente esta idea: me siento utilizado por ellos porque sólo se acercan a mí, para buscar un beneficio. De forma bastante rápida –que no es el proceso habitual- el alumno comprendió que las ideas que le llevaban a esta situación eran erróneas. Lo que me escribió fue lo siguiente:

Ahora ya estoy totalmente seguro de que tengo de verdad personas con quién estar, pero antes no. Pensaba que estaba totalmente solo, que no me necesitaban, que me buscaban para conseguir un beneficio propio…ahora me he dado cuente que antes tenía unos pensamientos erróneos y que tengo amigos a quienes les puedo contar mis cosas, mis problemas, que puedo confiar más en ellos y de que me ayudarán cuando los necesite. 

Con el diario he podido comprender que no todo se tiene que mirar desde la parte más negativa o mala de los hechos y que esta perspectiva mía me ha hecho ser una persona que no aprecie la parte buena de los amigos que tengo.

Cuando te escribía los primeros días, en el inicio del diario, aquellos pensamientos que tenía de mis compañeros, que sólo me buscaban por beneficio propio, que no me necesitaban… era cómo si sólo pensara en la parte negativa de ellos y la otra parte estuviese tapada y no pudiera pensar en profundidad qué es el que realmente eran mis compañeros para mí.

Ahora, ya no estoy solo en el patio, en el instituto, en mi vida. Tengo amigos y compañeros que me aprecian y con los cuales he pasado muchos momentos tanto buenos como malos. He podido comprender también que no tengo que ser amiga de todo el mundo y que puedo sentirme a gusto como soy con los demás, de forma natural y sin esforzarme en ser alguien que ha de gustarles. Antes, intentaba aparentar que me sentía bien con los demás y iniciaba una conversación para no sentirme incómoda, sin saber muy bien el que hacía y el porqué. Todo esto provocado por el miedo de quedarme solo. He entendido qué es la amistad y a mostrarme cómo soy. He percibido como mi consciencia se hubiera despertado y viera que muchas de mis ideas erran erróneas. ‪#‎aslowthinking‬

domingo, 10 de mayo de 2015

FRAGMENTOS DE UN DIARIO sobre un problema con relaciones interpersonales



Después de intercambiar algunas cartas más. Le propuse que profundizara en alguna o varias de las ideas que había planteado en su carta inicial. Le escribí lo siguiente:

Hay muchas ideas que has expuesto en tu primera carta que deberíamos profundizar más para llegar a comprender mejor qué es lo que piensas y extraer las creencias que generan este problema que comentas. Escoge la que quieras, piénsala bien y escribe sobre ella. Te puede servir de ayuda lo que he escrito entre paréntesis. Díme si estás de acuerdo, o no, o si la reformularías de forma diferente. Tómatelo con calma. Lo más importante es examinar estas creencias y ver si son totalmente verdaderas o no.

1) Me siento incómodo con mis compañeros porque me encuentra fuera de lugar (explícamelo mejor esto de estar fuera de lugar ¿es porque no puedes iniciar una conversación?)
2) Estoy con ellos porque no tengo con quien estar (¿estás totalmente seguro de esto?)
3) No tienen la misma confianza conmigo que entre ellos (¿qué es lo que entiendes por confianza?)
4) No los entiendo muy bien y no comparto sus aficiones o intereses.
5) Actúo amablemente con ellos porque no quiero que piensen mal de mí: que soy un inculto, un asocial, una persona que no sabe vivir (¿Cómo sabes que tienen esta imagen de ti?)
6) Me siento utilizado por ellos porque sólo se acercan a mí, para buscar un beneficio. (¿Te lo han dicho ellos? ¿qué tipo de beneficio?)
7) Siento la necesidad de ayudarles en todo lo que pueda (¿qué es lo que sientes?)
8) No me muestro realmente como soy con ellos: piensan que soy tímido e introvertido (¿cómo eres en realidad? ¿Por qué no te muestras cómo eres con ellos?)

domingo, 3 de mayo de 2015

FRAGMENTOS DE UN DIARIO sobre un problema con relaciones interpersonales




Éste es el fragmento del diario sobre un consultante-alumno que presentaba un problema con las relaciones interpersonales. El próximo día, os mostraré las preguntas que le planteé, para iniciar el trabajo de autoconocimiento y conocer qué creencias son los que generaban esa situación. 

DIARIO


Me cuesta socializarme con mis compañeros de clase  y me encuentro un poco incómoda con ellos. Siento que me encuentro fuera de lugar y no sé como iniciar una conversación.  Veo que entre ellos se llevan muy bien y se conocen de toda la vida, mientras que yo estoy con ellos porque no tengo con quien estar y me da la impresión que soy una “acoplada”, que no encajo del todo y que no sé muy bien qué estoy haciendo. Además, entre ellos hay una confianza de amigos que no tienen conmigo. Hablan con palabras y frases que no entiendo muy bien, es decir, palabras que utilizan los jóvenes entre ellos (no sé si me entiendes con esto) y por lo tanto, sólo me dedico a sonreír cuando se dirigen hacia mí, para que no piensen que soy una asocial o una inculta que no se entera de lo que pasa en la actualidad o que no sabe vivir la vida.  Debo añadir que tengo una mentalidad muy diferente a ellos porque no me interesan las fiestas, ni el alcohol, ni tampoco los ligues. Cuando hablan sobre estos temas no hago comentarios y sólo me dedico a  escucharlos. Esto les causa una impresión de que no me interesan sus conversaciones.
 
Soy una persona que está muy centrada en los estudios y dedico la mayor parte de mi tiempo a ello. No quedo apenas con nadie de mi clase y si nos reunimos es para hacer algo del instituto. Reconozco que no me acerco mucho a mis compañeros porque sé que no podremos mantener una conversación duradera. Si charlamos casi siempre está relacionado con lo académico. Por ejemplo, en el watsapp sólo me envían mensajes con alguna intención o beneficio como preguntarme dudas o pedirme los deberes. Me siento utilizada y como si fuese la persona que puede resolver sus problemas. Ellos saben que siempre les contestaré y ayudaré. Yo mismo siento la necesidad de ayudarlos en lo que pueda hacer.
 
No llego a conseguir tener confianza plena con mis compañeros y no me llego a sentir del todo a gusto. Por otro lado, tampoco me muestro como realmente soy a mis compañeros puesto que tienen una imagen hecha ya de mí, como una persona tímida, introvertida, callada…pero en realidad no soy así.  Consigo sentirme mucho mejor con las personas que acabo de conocer porque no tienen una imagen hecha de mí y puedo mostrarme realmente como soy, aunque también existe cierto distanciamiento y no llego del todo conseguir estar más próximo a ellos.  Algunos, incluso me tienen un respeto como si fuera una persona adulta, no como si fuera una adolescente  y, por tanto no me tratan como una amiga.  Todos tienen sus amigos para contarse lo que quieran, mientras que conmigo me tratan como algo diferente: no me cuentan lo que realmente que querrían decir o lo que piensan…Por mi parte, me reservo mis pensamientos y sólo cuento lo que les pueda parecer interesante.

sábado, 11 de abril de 2015

TEMAS DEL DIARIO FILOSÓFICO

Hoy toca tratar los temas que eligieron mis alumnos para tratar en el diario filosófico. Por orden de preferencia, el más solicitado versaba sobre relaciones interpersonales, del que hablaremos más adelante con más de detalle, después el del miedo a la muerte y por último, asuntos de muy diversa índole, de entre los que destacan el de la inseguridad, la baja autoestima, la falta de sentido de la vida, complejos físicos, control excesivo, perfeccionismo, angustia por el futuro, mala gestión de las emociones. 

Como no es posible, exponerlo todo de una vez, empezamos con el primero, que de forma general, lo he etiquetado como relaciones personales. Pues bien, concretando, conversamos a través de las cartas, sobre las dificultades de establecer buenas relaciones con los amigos, con los padres y con la pareja. El de los amigos, que fue el prioritario, trató sobre la incomprensión, es decir, no sentirse entendidos por los demás y tener la convicción de ser utilizados por los amigos por puro interés. También se habló de la desconfianza hacia los amigos, de la vergüenza y de la inseguridad de ser uno mismo con los demás, del miedo a no ser queridos o aceptados, a no poder expresarse como ellos son por miedo al rechazo. En cuanto a la relación con los padres, destaca el de la incomprensión de los padres hacia los hijos, la falta de libertad y no ser aceptados como son ellos realmente. Por último el de las parejas, sólo apareció un caso sobre el miedo a ser dañado por su compañero y la respuesta defensiva del consultante.

Como no quiero alargarme más, el próximo día os remito a un fragmento de un diario tratando alguno de estos temas, bajo anonimato y previo consentimiento de mis alumnos, a los que agradezco querer compartir sus inquietudes y también quiero subrayar la valentía, por parte de ellos, al adentrarse en el camino del autoconocimiento.

miércoles, 1 de abril de 2015

DIARIO FILOSÓFICO



¿Qué es un diario filosófico?

En la Consulta Filosófica el objetivo que nos proponemos es alcanzar la clarificación y comprensión de situaciones que nos resulten problemáticas.  La forma más común de llegar a esa búsqueda de la verdad, se da generalmente, a través de un diálogo tipo socrático,  que se establece a través del consultante y el filósofo. Esta vez, os sugiero  el diario filosófico, que puede ser utilizado como una ayuda complementaria a la de la consulta en directo o a distancia (por ejemplo via skype) o, simplemente puede funcionar muy bien como actividad autónoma.

El diario se entiende como un procedimiento de la Consulta Filosófica en la que se produce un intercambio epistolar entre el consultante i el filósofo. El primero propone una cuestión que le genera preocupación o que quiere indagar con más profundidad. El filósofo, atento a las reflexiones del consultante, va haciendo preguntas con el propósito de que el propio consultante vaya adentrándose por sí solo  en el camino del autoconocimiento.  

Como ejemplo, hablaré de mi experiencia con los adolescentes, en el marco de mis clases de filosofía. A mis alumnos, les propuse una tarea muy sencilla, que aunque no nos permitiría profundizar mucho, por la falta de tiempo, sí les proporcionaría una clarificación y mayor conciencia de los problemas que les genera malestar.  Esta ampliación de la conciencia, ya por sí sola resulta ser ya transformadora para la propia persona  y permite que empiecen a darse algunos cambios. Antes de empezar, les introduje en algunos de los presupuestos básicos –que no son todos-  con los que trabajo: 1) La ignorancia de lo que somos provoca situaciones conflictivas. Algunas de éstas se generan por tener ideas limitadas, prejucios y creencias erróneas;  2) Los cambios vienen dados a través de la comprensión; 3) Todo puede ser comprendido, aunque en un principio no nos lo parezca; 4) en todas nuestras acciones existe un sentido positivo.

La primera actividad propuesta que habían de escribirme en forma de carta fue la siguiente: DESCRÍBEME UNA SITUACIÓN QUE TE GENERE CIERTA PREOCUPACIÓN, TRISTEZA, MIEDO O MALESTAR.. No ha de ser  necesariamente una experiencia muy íntima pero sí que se dé de forma regular a lo largo del tiempo.

Hasta aquí, llego por hoy. Próximamente, os daré los temas que mis alumnos me plantearon.


jueves, 5 de febrero de 2015

Nietzsche para la vida cotidiana (4ª parte)




(10) Nietzsche. ETERNO RETORNO: LA ETERNIDAD EN UN INSTANTE

Os invito a leer el capítulo que aparece en su obra Así habló Zaratustra titulado De la visión y el enigma, donde el mismo Zaratustra tiene una visión en la que aparece la figura de un pastor que ha sido atacado por una serpiente, y ante cuya situación, el mismo Zaratustra le anima a morder la cabeza de la serpiente:


“Un pastorcillo se retorcía en el suelo, anhelante y convulso, con la cara descompuesta: de su boca pena una gran culebra negra. ¿Había visto yo jamás tal expresión de náusea y de pavor en un solo rostro humano? Qui aquel pobre pastorcillo dormía cuando la culebra penet en su garganta y se aferró a ella, mordiendo.

Con la mano tiré del reptil, tiré y tiré -¡en vano! ¡No pude arrancarlo! Entonces se me escapó un grito: «¡Muerde, muerde!

¡Arráncale la cabeza, muérdele!», me gritaban mi horror, mi odio, mi asco y mi compasión. Todo en cuanto en mí haa, bueno y malo, gritaba en mí, con un único grito.” 
                                 


 El pastor está aterrorizado y paralizado por el asco, pero decide cortar la cabeza de la serpiente con sus propios dientes y consigue la liberación:

“Pero el pastorcillo mordió, según le aconsejó mi grito, y mordió con todas sus fuerzas. Escupió lejos de sí la cabeza de la serpiente, y se puso en pie de un salto.

Ya no un pastor, ya no un hombre -¡un transfigurado, un iluminado, reía!¡Jamás rió tanto sobre la tierra hombre alguno!

¡Oh, hermanos, yo oí una risa que no era risa de hombre!

Y ahora me devora una sed, un insaciable anhelo.

Mi anhelo de esa risa me devora. ¡Oh, cómo soporto el vivir aún! ¡Y cómo soportaría el morir ahora!”

 




El minutero de la vida. La vida se compone de unos pocos momentos aislados sumamente llenos de sentido, y de infinitos intervalos en los que, a lo sumo, se proyectan sobre nosotros las sombras de esos momentos. El amor, la primavera, una bella melodía, la montaña, la luna, el mar. Todo nos habla plenamente una sola vez al corazón, si es que todas esas cosas llegan a expresarse por entero. Pues muchas personas no conocen en absoluto ninguno de esos momentos y ellas mismas son intervalos, silencios en la sinfoa de la vida real.
                                                                                                                                                                                                                                                                            ASÍ HABLÓ ZARATRUSTRA.
 ¿Qué ocurriría si un día o una noche un demonio se deslizara furtivamente en la s solitaria de tus soledades y te dijese: «Esta vida, como tú ahora la vives y como la has vivido, debeas vivirla aún otra vez e innumerables veces, y no habrá en ella nada nuevo; sino que cada dolor y cada placer, y cada pensamiento, y cada suspiro, y cada cosa indeciblemente pequeña y grande de tu vida deberá retornar a ti, y todas en la misma secuencia y sucesión -y así también esta araña y esta luz de luna entre las ramas y así también este instante y yo mismo-. ¡La eterna clepsidra de la existencia se invierte siempre de nuevo y tú con ella, granito de polvo!?» ¿No te arrojarías al suelo, rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que te ha hablado de esta forma? ¿O quizás has vivido una vez un instante infinito, en que tu respuesta haba sido la siguiente: «Tú eres un dios y jamás oí nada más divino»? Si ese pensamiento se apoderase de ti te haría experimentar, tal y como eres ahora, una transformación y tal vez te trituraría; la pregunta sobre cualquier cosa: «¿Quieres esto otra vez e innumerables veces más?» pesaría sobre tu obrar como el peso s grande. O también, ¿cuánto deberías amarte a ti mismo y a la vida para no desear ya otra cosa que esta última, eterna sanción, este sello?
                                                                                                                                                                                                                                             LA GAYA CIENCIA